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El gallo Kirico
Este es el cuento del gallo Kirico que fue a la boda de su tío Perico muy arreglaíto y muy peinaíco. Por el camino se encontró un montón de estiércol donde había un gusanito.
El gallo Kirico, que tenía mucha hambre, pensó: si pico me llenaré el pico. ¿Pico o no pico?... ¿pico o no pico?... y picó... y el pico se llenó.
Siguió andando y andando, hasta que se encontró con la malva y le dijo:
-Malva, límpiame el pico, que voy a la boda de mi tío Perico.
La malva contestó:
-No, no quiero.
Y el gallo Kirico siguió andando y andando hasta que se encontró a la cabra y le dijo:
-Cabra cómete a la malva, que no ha querido limpiarme el pico, que voy a la boda de mi tío Perico muy arreglaíto y muy peinaíco.
La cabra le contestó:
-No, no quiero.
Y el gallo Kirico siguió su camino hasta que se encontró con un palo y le dijo:
-Palo, pégale a la cabra que no se ha querido comer a la malva, que no me ha querido limpiar el pico para ir a la boda de mi tío Perico.
-No, no quiero –contestó el Palo.
Y gallo Kirico siguió andando hasta que se encontró con el fuego y le dijo:
-Fuego, quema al Palo que no ha querido pegarle a la cabra, que no se ha querido comer a la malva, que no me ha querido limpiar el pico para ir a la boda de mi tío Perico.
-No quiero -respondió el fuego.
Y el gallo Kirico siguió andando y andando hasta que se encontró con el agua y le dijo:
-Agua apaga al fuego que no ha querido quemar al palo, que no ha querido pegarle a la cabra, que no ha querido comerse a la malva, que no ha querido limpiarme el pico para ir a la boda de mi tío Perico.
-No quiero –dijo el agua.
Y el gallo Kirico siguió andando, andando, andando... hasta que se encontró con el Sol y le dijo:
- Sol, evapora el agua que no ha querido apagar al fuego, que no ha querido quemar al palo, que no ha querido pegar a la cabra, que no se ha querido comer a la malva, que no me ha querido limpiar el pico para ir a la boda de mi tío Perico.
-Está bien, amigo gallo, hoy te voy a hacer este favor ya que tú me saludas muy temprano todas las mañanas con mucha alegría.
Entonces el agua dijo:
-Está bien, apagaré el fuego
Y el fuego dijo:
-¡No, que yo quemaré al palo!
El palo dijo:
-¡No, que yo pegaré a la cabra!
Y la cabra dijo:
-¡No, que yo me comeré a la malva!
Y la malva dijo:
- No, que yo le limpiaré el pico! Y se lo limpió.
Y así el gallo Kirico se fue a la boda del tío Perico muy arreglaíto y muy peinaíco. Pero cuando llegó no quedaba triguito, y éste es el castigo que recibió por comerse al gusanito.