pollito.jpg
EL POLLO QUE FUE A COBRAR UN REAL

Había una vez un pollo que escarbando, escarbando en la cuadra encontró un papelito que decía:
"El rey te dará un real".
-Iré a Madrid a cobrarle este real al rey.
Y emprendió el camino hacia la corte. Cuando ya había recorrido un buen trecho se encontró con un lobo.
-¿Adónde vas, pollito, que te voy a comer?
-Voy a Madrid. Escarbando, escarbando en la cuadra, encontré un papelito que dice que el rey me dará un real y lo voy a cobrar. ¡Métete en mi
buche, que a la vuelta ya me comerás!
Y el lobo se metió en el
buche del pollito.
Andando, andando se encontró con un zorro.
-¿Adónde vas, pollito, que te voy a comer?
-Voy a Madrid. Escarbando, escarbando en la cuadra, encontré un papelito que dice que el rey me dará un real y lo voy a cobrar. ¡Métete en mi
buche, que a la vuelta ya me comerás!
Y el zorro se metió en el
buche del pollo. Siguió andando y llegó al mar y el mar le dijo:
-¿Adónde vas pollito, que te voy a ahogar?
-Voy a Madrid. Escarbando, escarbando en la cuadra, encontré un papelito que dice que el rey me dará un real y lo voy a cobrar.¡Métete en mi
buche, que a la vuelta ya me ahogarás!
Y el mar se metió en el
buche del pollito.
Finalmente llegó a las puertas del palacio y a todos los guardias les dijo que quería hablar con el rey. Éstos fueron a preguntárselo al rey quien les dijo:
-¡Bah, no hagáis caso! Llevadlo a la cuadra y veréis qué pronto lo matan los caballos.
Los guardias cogieron al pollito y lo encerraron en la cuadra con los caballos; pero el pollito, nada más llegar, soltó al lobo que llevaba en
el buche y éste mató a todos los caballos.
A la mañana siguiente los criados metieron al pollito en el corral y éste soltó al zorro que llevaba en
el buche y mató a todas las aves que había allí. Al día siguiente los criados dijeron al rey:
-Majestad ¡si vieseis lo que ha hecho el pollito en el corral! ¡Ha matado a todas las aves!
-¡Pues lo condeno a muerte! Preparad cien carros de leña y haced una hoguera para quemarlo a la puerta del palacio.
Los criados prepararon la leña y cuando toda la leña empezaba a arder, el pollito soltó el mar que llevaba en el
buche y el agua apagó el fuego e inundó todas las casas de Madrid. Cuando el agua llegaba ya a los balcones del palacio, se asomó el rey y gritando dijo:
-¡Pollito, no me ahogues! ¡No me ahogues! ¡Deja de soltar agua y te daré lo que quieras! ¡Te doy la mitad de mi reino!
Pero el pollito seguía soltando toda el agua que llevaba en el buche. El rey, viendo que no paraba, le dijo:
-¡Pollito, no me ahogues! ¡Te doy la otra mitad de mi reino!
Así el rey se quedó sin reino y el pollito regresó a su casa muy contento, tirando monedas de oro y cantando:
“¡Quiquiriquí he ganado
quiquiriquí un reinado.”