La leyenda del tiempo

Federico García Lorca

El sueño va sobre el tiempo,
flotando como un velero,
nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.

El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos,
ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.

Sobre la misma columna
abrazados sueño y tiempo,
cruza el gemío del niño
la lengua rota del viejo.

Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.